Google+ El s. XXI en violeta: de maig 2010

"Em declare en contra de tot poder cimentat en prejudicis, encara que siguen antics"

Mary Wollstonecraft

divendres, 28 de maig de 2010

Lambda i la Filmoteca visibilitzen la identitat de gènere al cinema

El dimarts 1 de juny, a les 20 hores, l'IVAC-La Filmoteca i el Col•lectiu Lambda de lesbianes, gais, transsexuals i bisexuals inauguren el cicle de cinema Més enllà del cos amb la projecció de Venus Boyz, un documental sobre el fenomen drag-king i les identitats ambigües i canviants. Una bona oportunitat per començar a trans-formar amb Orgull aquest mes de juny que dedicarem especialment a les reivindicacions de les persones transsexuals. A l'acte d'inauguració comptarem amb la participació de Nuria Castellote (departament de programació de l'IVAC), Artemisia Randazzo (Grup d'Identitat de Gènere i Transsexualitat) i Laura Valero, vocal de participació del Col•lectiu Lambda, que s'encarregarà d'introduir la pel•lícula.


Més enllà del cos. La identitat de gènere al cinema.
No et pots perdre aquesta oportunitat per revisar en pantalla gran i versió original sis títols clau per conéixer com s’ha reflectit la realitat transsexual, transgènere i intersexual al cinema dels últims deu anys. Una selecció de títols recents que aborden la identitat de gènere des de diferents contextos nacionals i heterogenis enfocaments, del documental a la ficció, de la comèdia i el drama al cinema musical.

La mostra, que tindrà lloc fins el 18 de juny, recull a més a més realitats diverses, que representen vivències del gènere certament dispars. D'una banda, el cicle dedica una atenció especial a les i els transsexuals, com Verónica en Enjabonado, Gatita en Desayuno en Plutón, Robert Eads i Lola Cola en Southern Comfort. Homes i dones el sexe biològic dels quals no es correspon amb el seu sexe psicosocial, que senten rebuig cap al gènere que se'ls va imposar al nàixer a la vista dels seus genitals. Dones i homes l'anatomia dels quals està, en definitiva, en contradicció amb la seua identitat... fins que emprenen un procés de reassignació sexual que els permet finalment parèixer com verdaderament sempre han sigut.

D'altra banda, el film argentí XXY posa damunt la taula la realitat intersexual de la mà d'Àlex, que va nàixer en un cos sexualment ambigu i va crèixer amb ell, al negar-se els seus pares a consentir la pràctica -habitual en aquests casos- de la mutilació genital. Per últim, drag-kings, feminitats masculines, identitats ambigues o canviants com les que podem trobar a Venus Boyz, persones que no troben cap conflicte als seus propis cossos sinó en les normes socials que pretenen ajustar-nos als seus patrons: des de la seua concepció del gènere com a pur teatre social, res millor que representar els seus excessos per desenmascarar la funció.

Sense confondre totes aquestes realitats, així, en el calaix de sastre dels cossos no normatius, es veu clarament també allò que pot unir-les: són, en un sentit o un altre, identitats construides més enllà del cos en què habiten, l'existència de les quals bastaria per rebatre el nexe, suposadament directe i natural, entre l'anatomia i el gènere.


CALENDARI DE PROJECCIONS

Dimarts 1 de juny, a les 20 hores / Dijous 3 de juny, a les 22.30 hores
Venus Boyz (Gabriel Baur, 2002)

Divendres 4 de juny, a les 18 hores / Dissabte 5 de juny, a les 22.30 hores
Desayuno en Plutón (Breakfast on Pluto, Neil Jordan, 2005)

Dimarts 8 de juny, a les 18 hores / Dimecres 9 de juny, a les 22.30 hores
Enjabonado (En soap, Pernille Fischer Christensen, 2006)

Dimarts 15 de juny, a les 22.30 hores / Dimecres 16 de juny, a les 18 hores
Hedwig and the Angry Inch (John Cameron Mitchell, 2001)

Dimarts 15 de juny, a les 20 hores / Dimecres 16 de juny, a les 22.30 hores
Southern Comfort (Kate Davis, 2000)

Dijous 17 de juny, a les 22.30 hores / Divendres 18 de juny, a les 20 hores
XXY (Lucía Puenzo, 2007)

Totes les projeccions, a la sala Luis G. Berlanga de l'IVAC-La Filmoteca, edifici Rialto (plaça de l’Ajuntament, 17 de València).
Entrada general: 1,5 / Amb Carnet Jove: 1 / Abonament per a 10 sessions: 10 .

Més informació en http://www.lambdavalencia.org/noticias.php?id=678

MUJER: CUERPO DE CASTIGO

Soy lesbiana y estoy escribiendo sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Se me ha dicho en distintas ocasiones que no me corresponde hablar de este tema porque mis prácticas sexuales no me ponen en peligro de un embarazo no deseado. Sin embargo, ese supuesto es un mito. Soy lesbiana y he abortado. Aborté siendo muy joven y vulnerable, aborté en una época y lugar que me obligaron a la clandestinidad. A pesar del riesgo vivido, no me arrepiento. No viví el síndrome post-aborto del que hablan algunos textos conservadores, tampoco quedé estéril, ni he muerto, no fui al infierno y no atormentan mis noches los rostros de niños no natos de las imágenes chantajistas de los carteles que los militantes anti elección cuelgan en los puentes del Periférico. Sin embargo, soy consciente de que fue un procedimiento que viví en condiciones de mucho miedo ante lo desconocido, con maltrato médico y con angustia económica y sé que no quiero que vivan esas condiciones injustas otras mujeres, si tienen que someterse a un procedimiento similar.

Si bien es cierto que las realidades de las mujeres en este país son complejas y diversas y que somos mucho, mucho más allá que meramente objetos cosificados, que senos, nalgas, piernas que parecen ser lo que se utiliza para comerciar con nuestras imágenes y más que aquellos úteros que parecen preocupar tanto para su tutelaje a clérigos y ciertos estadistas; cabe el preguntarse sobre lo que pasa concretamente con nuestros cuerpos y cuál es la razón por la que la vigilancia sobre éstos resulta tan relevante que ocupa un debate constante en los medios de comunicación y que en la práctica determina la vida de tantas de nosotras, porque somos innumerables las que hemos vivido en propia piel el costo que las mujeres tenemos que pagar por querer elegir, por desear, por proponer.

Las lesbianas que deseamos vivir la maternidad en nuestros cuerpos en este país, podemos hacerlo sólo si tenemos las posibilidades económicas para ello, ya que nos vemos obligadas a pagar altas cantidades de dinero para tener acceso a las técnicas de reproducción asistida, pues el Estado, tan ocupado en regular la maternidad de unas, se niega a mirar hacia otras maternidades. Así mismo, cuando ya vivimos la maternidad, constantemente pagamos en lo emocional cuando el entorno se toma la atribución de pretender llamarnos a cuentas por el desfase de ser madres y lesbianas al que nos hemos atrevido.

También, por desgracia, sigue ocurriendo que en pleno 2010, lesbianas seamos agredidas, abusadas, golpeadas, aisladas o discriminadas por ejercer nuestra preferencia sexual.[1]

Es este es uno de los puntos clave de coincidencia entre mujeres heterosexuales y no heterosexuales, el estar inmersas en una cultura de castigo sobre y por los cuerpos femeninos. Ya sea por buscar el parir, por buscar el no parir, por utilizarlo para el disfrute y el placer, incluso por reconocer el cuerpo como propio.

Es interesante observar lo que ocurre con los cuerpos que al nacer presentan genitales femeninos, el cómo a partir de ellos se crean los cimientos que sostienen al sistema dominante. Basta encender el televisor, pulsar el acceso a Internet o pararse frente a un puesto de revistas, ventanas por excelencia del mundo contemporáneo, para recibir un inmediato bombardeo en donde priman dos tipos recurrentes de imágenes: Por una parte, la nota roja, con su baño cotidiano de sangre, muerte y dolor pasteurizado, normalizado. Por otra parte, cuerpos de mujeres expuestos semidesnudos como elemento decorativo, publicitario o como modelo a seguir, ideal a alcanzar para otras mujeres. Si tomamos en cuenta el que muchos de los cuerpos presentados en los hechos sangrientos mencionados líneas arriba, son también cuerpos femeninos, pueden llegar a dar la impresión de ser el mismo “producto”, solamente con distinta presentación.

Miremos alrededor y observemos que son los cuerpos de las mujeres aquellos que forman más de la mitad de la fuerza productiva de este país. Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de 2009, de 75.4 millones de personas que trabajan, 40.5 millones son mujeres. [2]

Reconozcamos el cómo estos ojos, mentes atentas, brazos y piernas son los que se hacen cargo de la formación de los niños y niñas de esta nación, siendo que, además, en México el 41.5% de los hogares, son lidereados y sostenidos económicamente por mujeres.[3]

Así mismo, trabajamos en promedio 27 horas a la semana en los quehaceres domésticos de nuestros hogares, y participamos alrededor de 25 horas en el cuidado de niños, enfermos y ancianos.[4] El trabajo doméstico realizado por estas espaldas, piernas, brazos, manos de mujer, es una labor que no nos reporta en general ingresos, pero cuya realización es social y económicamente indispensable pues permite a cada trabajador, trabajadora, alimentarse, vestirse, asearse, mantener el orden diario para poder salir desde lo privado a cumplir su labor asalariada.

Podemos, también, constatar que somos las que sostenemos la economía de consumo. Basta con mirar como es a nosotras que se dirige un porcentaje importante de la publicidad, con productos para las labores domésticas, para la decoración del hogar, para lograr la apariencia que dicta el modelo estético actual, los productos para la alimentación de las familias, cuya responsabilidad se deposita también en nosotras.

Pensemos en el gran negocio que implica la salud de las mujeres: desde la venta de productos para aclarar la piel, modificar el color de los ojos, labios, cabello, para erradicar el vello, disimular olores, toallas sanitarias y tampones con tinturas y blanqueadores, sostenes y fajas, pastillas laxantes y para bajar mágicamente de peso, zapatos de tacón alto y todos aquellos artilugios que resienten la salud femenina, que devenga gastos mayores en atención terapéutica, cuidados, medicamentos y la obligación posterior de seguir adquiriendo productos que nos mantengan con vida: medicinas, tratamientos, aparatos ortopédicos en los casos de daño por el uso de calzado inadecuado y, por supuesto, más productos cosméticos y sanitarios. Nos convertimos en clientela cautiva. Se trata de un negocio redondo, negocio perfecto.

Nosotras, colocadas no sólo como consumidoras potenciales, también como objeto para destinar al comercio en la prostitución, en la pornografía, en las nuevas formas de esclavitud.

Aún más, no podemos olvidar que son nuestros cuerpos los que han recibido en este país la tortura sexual como forma de represión política, cuerpos botines de guerra.

Es así, pues, el cuerpo femenino la valiosa materia prima que sostiene el sistema económico, político, sobre el que se deposita la permanencia del estado de las cosas. Es muy probablemente por ello que a quienes les interesa mantener, justamente, ese estado de las cosas, les resulta terrible, temible, impensable el que las mujeres nos reconozcamos dueñas de este cuerpo, precisamente de este cuerpo. Las mujeres, piernas, brazos, úteros, senos, troncos, cabezas; dueñas de sí, poderosas.

Ante este peligro inminente es que buscan construir mecanismos de sujeción, modelos de lo que es deseable, la imagen a imitar de belleza, de renuncia, de abnegación. Incluso, se construye una lógica común de constante obligación, compulsión a la maternidad. La imagen de la madre, rodeada de cánticos de ángeles rubios de la iconografía católica, monumentos, encajes rosas, telenovelas embrutecedoras y eternas loas a la renuncia y al sacrificio en el nombre de los hijos.

En cambio, se destina la sanción para aquella que rompe con alguna de las ligaduras concretas. Estigma, señalamiento. Para quien se atreve al placer, es el calificativo de puta. Para quien transgrede con el molde de lo considerado femenino, el apelativo de machorra. La gorda, es quien no cumple con los criterios de estética impuestos desde los medios. Incluso y en pleno siglo XXI, hay una carga para aquella que decide entrar al trabajo de criar hijos sin un hombre a su lado que la legitime.

Sin embargo, al parecer, no bastan el estigma y la sanción social para quien se niega a gestar y parir sin desearlo. Hay una búsqueda sádica de castigo corporal, de criminalización, una persecución de hecho, hoy en México legitimada en 18 estados: Chiapas, Veracruz, Querétaro, Baja California, Chihuahua, Campeche, Colima, Puebla, Durango, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Guanajuato, Yucatán, Sonora, Morelos, San Luis Potosí y Oaxaca.

Así como se dice que en este país existe libertad de expresión, esta libertad es real porque está consignada oficialmente, es real mientras no se intente pintar en un muro, pegar un cartel o repartir volantes informativos por la calle, mucho menos acceder a los medios de comunicación masiva, porque entonces quien lo intente será nombrado transgresor, incluso “delincuente”. Es decir, tenemos libertad de expresarnos, pero no en cualquier espacio, porque el espacio pertenece, generalmente, sólo a los privilegiados y al Estado. Así, el cuerpo de las mujeres es de las mujeres mientras no intenten decidir por sí mismas lo que ocurre con él, porque, al parecer, la injerencia suprema ha de ser la de los líderes religiosos y de los interesados en mantenerlas sujetas.

Es por lo anterior que se hace preciso mirar con cuidado qué hay detrás del discurso antielección que manejan los sectores conservadores y que nos dejan caer en periódicas declaraciones, porque no es mero oscurantismo sustentado en arcaísmos religiosos, no es ignorancia, no son tan inocentes. Se trata únicamente del engaño que ocupa demasiado tiempo en citas de salmos y evangelios, excelentes distractores en el debate, cuya función es de cortina de humo para un análisis de mayor profundidad para la población en general. Su interés tampoco es el bienestar de la “familia”, concepto que han convertido en sagrado instrumento de manipulación de la opinión pública. Mucho menos es el bienestar de las mujeres mismas, no hay interés alguno en el fortalecimiento, en la autonomía, en la educación en general, baste con ver de la franca oposición y desinformación activa en contra del condón, los métodos anticonceptivos, la PAE y los temas de salud y libertad sexual en general y, definitivamente, tampoco es el interés por la vida del producto, mero chantaje señalado en foros diversos cuya incongruencia es prácticamente palpable en la pobreza de millones, tolerada, incentivada por éstos mismos que claman desde la cultura de la misoginia.

La visión retrograda es el no entender las circunstancias diversas de las mujeres que vivimos un embarazo no deseado, es no construir una educación en el respeto a la libre elección, de prevención informada. Además es interesante observar el cómo el buscar la prohibición, tampoco, es evitar que se lleven a cabo abortos, pues de sobra sabemos que la ilegalidad no detiene el que ocurran, el objetivo es claro y específico: el castigo sobre las mujeres.

Es la concreta exigencia del castigo como forma, como política del miedo en busca de mantener el sometimiento de un sector de la población. Se toman el poder de imponer sobre nuestros cuerpos la prisión, si no deseamos o nuestras circunstancias de vida nos llevan a elegir no gestar, si decidimos no utilizar nuestra fuerza, energía, tiempo, la cotidianeidad en la tarea de la crianza.

En los meses más recientes en México, se ha visibilizado el que en Puebla, son aproximadamente 30 las mujeres encarceladas por haber abortado; en Veracruz hay ocho recluidas por aborto que han sido acusadas de homicidio calificado; cinco de ellas ya han sido sentenciadas a purgar de 12 a 15 años de cárcel por su supuesto crimen.[5]

En tanto, en Guanajuato, según datos de organizaciones no gubernamentales, en los últimos ocho años 130 mujeres violadas han sido denunciadas y procesadas por abortar. En los últimos años nueve mujeres fueron sentenciadas y 11 están siendo procesadas, de acuerdo a información de San Juana Martínez [6]

Para las mujeres que hemos abortado o que estamos en un momento de nuestras vidas en donde nos preguntamos sobre la opción de interrumpir un embarazo, el clima alrededor está sembrado de terrorismo antielección. Por una parte la acusación menor es la sanción social que nos nombra egoístas, es decir, es la crítica a atrevernos a decidir lo que queremos para nosotras, para nuestros futuros y para nuestra vida cotidiana, cómo y cuándo ser madres; continúa el señalamiento y condena hacia quien se sospecha a favor del aborto en algunas comunidades; el ataque directo a quienes reconocemos públicamente que hemos interrumpido voluntariamente nuestros embarazos, desde insultos hasta mensajes de odio y más; la injusticia de tener que someterse a los procedimientos terapéuticos en medio del temor a lo oculto, en sitios no siempre salubres y mucho menos regulados; de permitir que sea un negocio para algunos médicos que se aprovechan de la situación para cobrar sumas indignas a mujeres en situaciones desesperadas, médicos que no siempre están capacitados y que cuando cometen violencias contra sus pacientes no pueden ser denunciados; hombres, esposos, novios, padres, que violentan a mujeres obligándolas a abortos involuntarios; mujeres que han encontrado la muerte por abortos mal practicados en condiciones de clandestinidad. Todo ello permitido, sugerido y generado por el clima de ilegalidad, hostilidad y profunda desinformación promovida en los ambientes contrarios a la libre elección.

Qué distinto podría ser si las mujeres no fuéramos a prisión por determinar cuándo y cómo deseamos tener hijos.

Cuán liberador sería si médicos y médicas a los que acudiésemos estuvieran todos bajo un marco de regulación, actualizades para prestar servicios eficientes y de calidad y sensibilizades para que el trato fuese más humanitario,

Cuánta sería la diferencia si hubiese información laica y con difusión suficiente para que nadie pudiese obligarnos a interrumpir un embarazo, pero tampoco a continuarlo.

Qué gran diferencia si las casas de acogida para mujeres embarazadas no estuvieran en su mayoría en manos de personas antielección cuya idea de la maternidad no fuera tan manipuladora y moralina y en donde no recayeran tantas sospechas sobre el rentable negocio de la adopción, ya que su manejo no es transparente, por ejemplo, la Red por los Derechos de la Infancia en México ha denunciado que el gobierno federal no tiene los registros completos de los niños que se encuentran en albergues y casas hogar, tanto públicos como privados.[7],[8] Igualmente, si no generara tanta desconfianza el manejo de los recursos que reciben algunas de estas instituciones y que deberían ser destinados a las mujeres que atienden mientras dura su embarazo, las cuales parecen ser desechadas tras el parto.[9],[10]

Qué distinto sería para tantas si el miedo a la prisión, pero también la amenaza constante de la miseria, de desempleo, de la falta de recursos, el desamparo o la injusticia de ser madre sin desearlo no fueran una paradoja constante y real en tantos estados de nuestro México.

Por todo lo anterior, es preciso tener claro que no es meramente un tema de moral o salud pública, el tema de la elección o no de la maternidad es un asunto de profundo contenido político, que atañe a la organización de las sociedades y el devenir histórico en general, que implica perpetuar o no formas de control sobre las mujeres.

Es imprescindible pensar la oposición a la Interrupción Voluntaria del Embarazo como un eslabón que nos permite visualizar la cadena de sujeción a violencias distintas contra las mujeres. Por ello, es importante reconocer la necesaria continuidad de la defensa en materia legislativa, pero también, la búsqueda y exigencia de libertad a las presas por aborto, hoy presas políticas de este sistema. Así mismo, demandar justicia para aquellas que han muerto en abortos ilegales, denunciar que se trata concretamente de feminicidios de un Estado que prefiere provocar la muerte de las mujeres a dejar de tutelar sobre nuestros vientres.

El paso primero y urgente es rescatar nuestros cuerpos, arrebatarlos a la lógica neoliberal y patriarcal que los ha secuestrado. Hagamos resistencia, es decir, busquemos otras prácticas, otros modos de pensar y pensarnos.

Hablemos, informemos, aprendamos, enseñemos a las más jóvenes. En la Interrupción Voluntaria del Embarazo, en la exigencia de justicia ante un abuso o un maltrato, ante todas las formas de violencia contra las mujeres, nos fortalece el acompañarnos. Hacer resistencia es, también, no dejar sola a la otra ni quedarnos solas. No es necesario que nadie nos diga cómo y cuándo, no es preciso esperar permisos o iniciativas de autoridades. Reconocer lo que pasa, lo que imponen, lo que obligan sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras vidas. Es meramente cuestión de preguntarnos unas a otras, de reconocer lo que necesitamos las mujeres de la calle que habitamos, de nuestra colonia, de nuestra zona. Preguntarnos cómo, mirar alrededor, encontrarnos unas a otras y organizarnos. Politicemos lo que nos ocurre y no permitamos que nos hagan ocurrir más violencias. No es justo dejar la tarea a las siguientes generaciones; no es justo para nosotras seguir postergando el debate y la acción. Ya es la hora de recobrar lo que nos pertenece:

El cuerpo de las mujeres es de las mujeres.


Patricia Karina Vergara Sánchez


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[5]http://www.terra.com.mx/mujer/articulo/896870/Exigen+libertad+a+las+mujeres+presas+por+abortar.htm
[8]http://www.diarioamanecer.com.mx/?subaction=showfull&id=1254095107&archive=&start_from=&ucat=4&

dimarts, 25 de maig de 2010

Material didàctic per a la coeducació


Unitat didàctica de coeducació feta per les companyes del sindicat STEE-EILAS, molt útil per a treballar en les aules:

A favor de una Custodia Responsable


Contra la Custodia Compartida obligatoria en Aragón.
A favor de una Custodia Responsable.

La Custodia Compartida preceptiva, arma del nuevo machismo. Los derechos de las mujeres y de sus hijos e hijas están en peligro.

20 de mayo de 2010

El Pleno de las Cortes de Aragón ha aprobado la proposición de ley del Grupo del Partido Aragonés (PAR) de regular la Custodia Compartida como norma (oblitatoria) y no como excepción en procesos judiciales de divorcio o separación en casos de desacuerdo, una medida disfrazada de igualdad y de protección del menor, pero nada más lejos de la verdad.

IU, con buen criterio, se opone porque no se puede imponer la Custodia Compartida si no hay acuerdo entre los progenitores. Se quiere situar la CC en un plano de igualdad cuando en la realidad no hay igualdad entre hombres y mujeres. La mujer sigue discriminada.

Estamos a favor de la Custodia Responsable.

La Custodia Compartida obligatoria, como en este caso, está siendo impulsada en todo el mundo por el Contramovimiento neomachista de las Asociaciones de padres separados (Father Rights Movement) amparada en la ideología del pretendido Síndrome de Alienación Parental, teoría desacreditada por la comundiad científica, asociaciones que a menudo acogen en sus filas a hombres acusados o condenados por malos tratos.

En Aragón ha sido la Asociación de Padres Separados "Padres Aragoneses en Acción" la que ha colado esta propuesta a través del partido PAR. A estas asociaciones se las denomina en EEUU asociaciones de "Hombres Supremacistas", porque buscan de forma encubierta defender los intereses de los hombres por encima de los de las mujeres o los hijos/as. En EEUU, muchas asociaciones de protección a la infancia, de profesionales, de protección a las mujeres maltratadas y asociaciones de mujeres, están luchando para frenar tanto a estas asociaciones como a las ideas que promulgan como la CC forzada.

Las Asociaciones de Padres Separados intentaron colar la CC preceptiva en Cataluña sin éxito. Si lo consiguen en Aragón, lo tomarán como precedente y modelo para otras comunidades, expandiéndose sin remedio y peligrosamente en los tribunales de familia de estas comunidades.

El Contramovimiento neomachista pretende vender de forma retorcida un 50%-50% obligatorio en tiempo del cuidado de los hijos tras la separación cuando en la realidad no se ha dado ese reparto igualitario durante la convivencia, sino que ha sido por lo general la mujer la que ha ejercido de cuidadora primaria del menor antes de la ruptura y con la que más vinculado afectivamente se siente el menor. Si realmente se hubiera dado esa distribución del tiempo y el cuidado y hubiera comunicación entre ambos progenitores, se puede hoy en día solicitar ya la CC. Sin embargo, la CC obligatoria no responde a una demanda mayoritaria de la sociedad ni tampoco hará que los hombres se impliquen más en la crianza de los hijos, ni que acepten más el reparto de responsabilidades entre los progenitores, ya que la mayoría llegará a un acuerdo con la mujer para que ésta ejerza la custodia. Si se impone la CC, no será en interés del menor sino en interés del padre que fuerza esta medida, muy a menudo con ansias de "ganar" ventajas económicas, o con ansias de control o venganza sobre la mujer.

En la actualidad ya hay jueces y abogados que están coaccionando a las mujeres para que acepten la CC bajo amenaza de perder la custodia total si se niegan.

Este Contramovimieto neomachista intenta vender la CC como medida que fomenta la igualdad entre hombres y mujeres cuando en realidad supone una trampa para las mujeres, ya que la CC se convierte en un arma de coacción sobre ella en el proceso judicial de divorcio.

La Custodia Compartida es un arma para obstaculizar el divorcio, para que las mujeres tengan más difícil separarse e independizarse.

Como ya se ha comprobado en EEUU, Australia o en otro países como Argentina, muchos hombres utilizan la CC para conseguir reducir la pensión alimenticia, para "ganar" la vivienda o para hacer que la mujer negocie a la baja en el proceso de divorcio ya que ella cederá a todo con tal de proteger a sus hijos/as, lo que agravará su empobrecimiento económico. La Custodia Compartida es un arma para obstaculizar el divorcio, para que las mujeres tengan más difícil separarse e independizarse.

Por otro lado, los maltratadores y los pederastas en todo el mundo están impulsando la CC ya que es un arma perfecta para mantener el control sobre la mujer y para mantener el contacto con la víctima. Según la Asociación Americana de Psicología "existe el doble de posibilidades que un maltratador o abusador sexual solicite la CC que un padre no violento.”

La Custodia Compartida es una posibilidad ya recogida por nuestro ordenamiento jurídico, siempre que haya acuerdo real entre los progenitores. No se puede imponer una custodia compartida donde no hay comunicación fluida entre los progenitores ya que puede traer consecuencias negativas en el desarrollo psicosocial del menor. Además, el cambio constante de domicilio y las diferencias en las pautas educacionales entre los padres agravarán estos efectos negativos en el desarrollo del menor.

Esta medida es salomónica y el interés del menor queda en último lugar, y sobre todo, su voz no es escuchada.

Además, esta ley cuela un concepto neomachista disfrazado también de igualdad contra el que están luchando en todo el mundo las asociaciones de protección a la infancia y de protección de la mujer:

EL"PLAN DE RELACIONES FAMILIARES" que debe presentar cada uno de los progenitores al juez tras la separación. Es otra trampa de Richard Gardner, neomachista inventor de la ideología del SAP. Es lo que en EEUU se llama Plan de Coparentalidad, otro instrumento que encubre discriminación de la mujer y la violación de sus derechos. Según este plan, los progenitores tienen que presentar un proyecto donde expliquen porqué creen cada uno que es el progenitor más adecuado para quedarse con la custodia y cómo va a fomentar las relaciones del otro progenitor con el hijo; quien mejor lo haga tendrá más posibilidades de obtener la custodia.

Y, por supuesto, siguiendo el concepto trampa creado también por R. Gardner: “Progenitor Amistoso" (Friendly Parent), quien más potencie la relación del hijo con el otro progenitor tiene más posibilidades de conseguir la custodia y el que menos impulse esta relación, será tachado de egoísta, obstaculizador de las relaciones paternofiliales. Así este plan es un cepo para las mujeres sobre todo para las víctimas de violencia de género que se mostrarán lógicamente reticentes a facilitar el régimen de visitas del padre con el hijo, ya que sin duda después de la ruptura conyugal, el hijo se convierte en blanco de la violencia del agresor para llegar a ella. Si la mujer se niega a la CC puede perder la custodia completamente al ser tachada de egoísta, que no actúa en interés del menor, y de obstaculizadora de la relación paterno-filial.

Por otro lado, quien más dinero tenga para invertir en abogados que redacten un Plan más "vendible" ese será el que tenga más posibilidades de obtener la custodia, normalmente es el padre el que tiene un nivel económico más alto, especialmente en casos de malos tratos, con lo que van a ser las mujeres y sus hijos/as los más perjudicados.

LA CUSTODIA COMPARTIDA OBLIGATORIA NO ES IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES, ES DESIGUALDAD PARA LA MUJER.

LA CUSTODIA COMPARTIDA OBLIGATORIA NO ES LO MEJOR PARA EL INTERÉS MENOR, ES LO PEOR PARA EL INTERÉS DEL MENOR.

LA CUSTODIA EXCLUSIVA PARA LA MUJER NO DISCRIMINA AL HOMBRE SINO QUE RESPONDE A LA REALIDAD QUE SE HA DADO DURANTE LA CONVIVENCIA, LA GENERALIDAD EN LA SOCIEDAD ACTUAL, QUE LAS MUJERES SON LAS PRINCIPALES CUIDADORAS.

Súmate a la protesta, envía un mensaje a:

ENVÍALO A:

mherrero@cortesaragon.es

divendres, 21 de maig de 2010

Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme


24 mayo 2010
Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme



En 1915, se celebró un congreso internacional de mujeres en la Haya, del que surgió la Liga Internacional por la Paz y la Libertad.

En 1987 mujeres del Estado de Israel que se opusieron a la ocupación de los territorios palestinos, y que adoptaron el nombre Mujeres de Negro, se constituyeron como un amplio movimiento de mujeres feministas y pacifistas.

Las movilizaciones del pacifismo europeo tuvieron también un gran eco en la antigua Yugoslavia, de la que surgió una Red Internacional de Mujeres contra la Guerra.

En el Estado Español en los años 80 a partir de la oposición a la entrada de España en la OTAN, se organizaron una gran cantidad de colectivos feministas antimilitaristas.

A partir de los años 90 se empieza a reconocer expresamente que la violencia contra las mujeres, es una lacra que de forma estructural invade toda la sociedad.

A partir de este momento, el feminismo designa directamente a la violencia contra las mujeres, como elemento inseparable del patriarcado.

Pretendieron que justificásemos la guerra en Afganistán porque uno de sus objetivos iba a ser liberar a las mujeres de las aberraciones sufridas a manos de los talibanes. Hoy siguen silenciadas y vigiladas debajo de los mismos burkas.

A lo largo de la historia, hasta nuestros días, el cuerpo de las mujeres ha sido empleado como arma de guerra para humillar al adversario, violándolas, mutilándolas y permitiendo a los soldados que utilicen a las mujeres como esclavas sexuales.

Los feminicidios de Ciudad Juárez y Guatemala no sólo comprenden los asesinatos cruentos de mujeres jóvenes, trabajadoras y pobres, sino que además abarcan violaciones, expropiación de sus bienes, el secuestro y la privación general de su libertad. Hechos realizados por hombres que de manera organizada o individualmente, imponen la crueldad patriarcal.

En las situaciones de crisis económica, como la que ahora padecemos, la tendencia generalizada es relegar a las mujeres al hogar, para que sean los hombres los que ocupen el mercado laboral.

En los estados de mucha población migrante, las mujeres son el intercambio para la paz. Así se habla de no alternarla consintiendo que niñas y mujeres sean mutiladas con velos, burkas, ablaciones y sometimiento a los varones, que en pro del respeto a sus culturas, relegan a las mujeres al roll de objeto propio.

Desde IU, hemos denunciado incansablemente que la violencia contra las mujeres, es una de las manifestaciones más expresas de que el patriarcado no se resigna a replegarse y que sigue dominando socialmente.

Desde IU hemos denunciado constantemente nuestra oposición a las guerras y a las invasiones de unos países a otros y que los soldados de la ONU, han intercambiado pan por explotación sexual.

El movimiento de mujeres por la paz y el desarme va unido intrínsecamente a la posición frontal contra la violencia machista y a la opresión que el patriarcado ejerce contra las mujeres.

Frente al militarismo y la guerra, contra la violencia hacia las mujeres, las feministas defendemos la globalización de los valores de igualdad, el derecho a la diferencia, a la libertad y a la justicia.

Frente a la violencia machista y patriarcal, defendemos una sociedad de iguales donde la violencia esté fuera de nuestras vidas.


¡Fuera la Guerra de la Historia!
¡Fuera la Violencia de nuestras Vidas!



dimarts, 11 de maig de 2010

Esquerra Unida exigeix al Consell que anul•le el concert a dos centres que segreguen per sexes

NOTA DE PREMSA ESQUERRA UNIDA

La diputada autonòmica d’EUPV, Marga Sanz, defensarà demà una proposició no de llei en la Comissió d’Educació de les Corts Valencianes, per a que la Conselleria anul•le el concert als col•legis Miralvent i Torrenova de Betxí, en totes les modalitats d’ensenyament que imparteixen mentre es produisca segregació de l’alumnat per sexes. Sanz ha destacat que el Consell “no pot dedicar-se a transvasar recursos a centres que practiquen el segregacionisme i vulneren per tant la llei”.

Sanz recorda que aquestos col•legis de Castelló “són alguns dels que segreguen a l’alumnat per raó de sexe. Lamentablement hi ha molts més al País Valencià i esperem que els diners públics “no és destinen a una educació que va en contra dels valors constitucionals i en contra de la Llei Orgànica d’Educació, la qual deixa ben clar que no és pot discriminar per raó de sexe”, afirma.

La diputada autonòmica considera que els concerts amb els col•legis per a xics, Miralvent, i el de xiques, Torrenova, els dos situats a la localitat de Betxí, “no han de rebre diners públics perquè segons la LOE els centres que es concerten han de complir els mateixos requisits que els centres públics”.

Sanz ha criticat durament la política de la Conselleria d’Educació de Font de Mora, “perquè mentre l’educació publica viu entre barracons des del Consell es dediquen a transvasar recursos a centres privats, com els dos de Betxí que pertanyen a l’Opus Dei”.


València, 10 de maig de 2010
GABINET DE PREMSA ESQUERRA UNIDA