Google+ El s. XXI en violeta: L'home que va estimar a les dones

"Em declare en contra de tot poder cimentat en prejudicis, encara que siguen antics"

Mary Wollstonecraft

dijous, 15 d’octubre de 2009

L'home que va estimar a les dones


Buenas tardes, representantes del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, señoras y señores.

Como ustedes saben, Stieg Larsson no fue una persona especialmente interesada en llamar la atención sobre sí mismo. Convertirse en una celebridad de los medios fue para él impensable. Escribir sólo por dinero, como periodista o autor comercial, era una pesadilla para él.

Él no quiso ser reconocido como tal. Stieg Larsson quiso dar a conocer a la gente y a la sociedad. Cuando me encontré con Stieg Larsson en 1972 se definió a sí mismo como feminista.

En aquel momento esto era extraño. Se dio cuenta de la situación de las mujeres desde muy joven y nunca dejó de analizarlo. Las acciones y las visiones del mundo de Stieg Larsson pueden ser fundamentalmente entendidas desde la perspectiva de los derechos de las mujeres. Sin embargo, su preocupación era la violencia contra la gente etiquetada como “equivocadas” en un momento “equivocado” del tiempo. Más pronto o más tarde todos nosotros podemos vernos afectados por ello ya que todos pertenecemos a la misma minoría.

Esto es una barbaridad y tiene un alto factor de riesgo ya que puede erosionar a la civilización desde dentro.

Hay un ejemplo de otoño de 2003, cuando Celicia Englund trabajaba con Stieg en la revista EXPO sobre un libro llamado “El debate sobre los crímenes de honor” donde se establecían paralelismos entre los casi simultáneos asesinatos de una mujer kurda llamada Fadime Sahindal y una modelo sueca llamada Melissa Nordell. El asesinato de Sahindal fue calificado como un crimen de honor y algo extraño para la cultura sueca. El asesinato de Nordell fue simplemente un asesinato “ordinario”.

Stieg las denominó “hermanas en la muerte”, ambas víctimas del mismo comportamiento patriarcal destinado a controlar a través de la violencia. Contemplar esto como una cuestión de cultura sólo abrió la puerta hacia al racismo o hacia una búsqueda interminable sobre lo étnico.

Mientras tanto las mujeres continuarían siendo maltratadas y asesinadas.

El subtítulo del libro, consecuentemente, fue “Feminismo o racismo”. Esto es lo que Stieg Larsson dijo en su antología: “Las formas de opresión difieren pero no la causa de la opresión. Las formas varían drásticamente entre los asesinatos por honor a la siciliana, la quema de viudas en la India o el maltrato de novias y esposas los sábados por la noche en Suecia. La cultura no explica las causas subyacentes por las cuales las mujeres en el mundo están siendo asesinadas, desfiguradas, circuncidadas, golpeadas y forzadas de diferentes formas de conducta ritual decida por los hombres; las causas por las cuales los hombres en las sociedades patriarcales oprimen a las mujeres”.

Esta es una violencia sistemática contra las mujeres –porque se trata precisamente de esto- y sería descrito como esto, si la violencia, en proporciones similares, fuera dirigida contra sindicalistas, judíos o personas discapacitadas.

Feminismo y antirracismo son dos caras de la misma moneda. Ninguna de ellas debe ser implementada a expensas de la otra.

Stieg Larsson quiso hacer visible todos estos peligros.

La trilogía Millenium es una nueva forma de hacer visible la discriminación y violencia contra las mujeres.

Siento que la imagen de Suecia, como una sociedad igualitaria, se vea destrozada en el proceso. Millenium muestra cómo la sociedad sueca es tan buena –o tan mala- como las de otros países y de ninguna manera perfecta. Todo se puede mejorar.

Necesitamos buenos mapas de la realidad en nuestro viaje a través de la vida, y no ilusiones.

Los castillos de nuestros sueños puede convertirse en nuestras prisiones mentales. Como dijo el poeta palestino, Mahmoud Darwish: “Dime cómo has vivido tu sueño en algún lugar y te diré quién eres”.

Finalmente: Este premio del Observatorio es muy inusual en términos generales. Lo es también en términos particulares. Quisiera subrayar, que este es el primer premio que recibe Stieg Larsson por una cuestión de corazón; las mujeres y la situación de las mujeres en las sociedades patriarcales.

Él se sentiría honrado estando en la misma compañía que los galardonados en anteriores ediciones. Nada le gustaría más a él que saber que el sentido interno de Millenium ha sido visto, escuchado y comprendido y ahora, hecho otra vez visible, de otra manera, mediante este premio del Observatorio contra la violencia doméstica y de género.

En nombre de mi compañero de toda la vida, amado y mi mejor amigo, Stieg Larsson – El hombre que amó a las mujeres-, muchas gracias.


Eva Gabrielsson